Un pigmento natural esencial (carotenoide) de altísima pureza. La luteína no es producida por el cuerpo humano, por lo que debe obtenerse a través de la dieta o la suplementación. En esta dosis de 20 mg, se convierte en el nutriente perfecto para depositarse en la mácula ocular, filtrando la luz dañina y creando una barrera antioxidante que protege los tejidos celulares tanto del ojo como del cerebro.